Oscar Wilde

Oscar Wilde nació el 16 de octubre de 1854, en Irlanda.

Lo educaron hasta los 9 años y en 1864 ingresó en Port Royal School. Durante esta etapa falleció su hermana Isola, muerte que le inspiró para escribir Requiescat, un delicado poema.

 

Wilde recibió una profunda influencia de los escritores John Ruskin y Walter Pater, que defendían la importancia central del arte en la vida. El propio Wilde reflexionó irónicamente sobre este punto de vista cuando en El retrato de Dorian Grey escribió que "todo arte es más bien inútil".

Wilde, en tanto que uno de sus principales representantes en Gran Bretaña, llegó a ser una de las personalidades más prominentes de su época.

 

El éxito de Wilde se basaba en el ingenio punzante y epigramático que derrochaba en sus obras, dedicadas casi siempre a fustigar las hipocresías de sus contemporáneos. No disminuyó, sin embargo, su popularidad como dramaturgo, que se acrecentó con obras como Salomé (1891), escrita en francés, o la importancia de llamarse Ernesto (1895), obras de diálogos vivos y cargados de ironía. Su éxito, sin embargo, se vio truncado en 1895 cuando el marqués de Queenberry inició una campaña de difamación en periódicos y revistas acusándolo de homosexual.

 

El 27 de mayo de 1985 fue condenado a dos años de prisión y trabajos forzados.

Tras recuperar su libertad, se cambió de nombre y apellido y emigró a París donde vivió hasta el día de su muerte.

 

Sus últimos años de vida se caracterizaron por la fragilidad económica, sus quebrantos de salud, los problemas derivados de su afición a la bebida y un acercamiento de última hora al catolicismo. Sólo póstumamente sus obras volvieron a representarse y a editarse.