David Bowie

David Robert Jones nació el 8 de enero de 1947, en Brixton, Londres. Los primeros años los pasó en una aldea formada por familias que habían perdido sus casas en el bombardeo a Londres.

 

Desde pequeño, le gustó el mundo de la música y muy influenciado por su hermano se interesó muy temprano por el Jazz y escritores como Allen Grinsberg. 

Su camino artístico estaría lleno de cambios y progresos, algo que siempre tuvo como referencia y el medio en el que se sintió siempre cómodo fue el artístico y estético. 

 

En 1966 adoptó el nombre que le haría famoso: David Bowie.

Sin duda los 70 fueron su época, siempre en el equilibrio, como un ejemplo de la modernidad y de una década específica que cuestionaba límites, Bowie oscilaba entre la vanguardia y la cultura mediática.

 

Su carrera, dejó discos antológicos, vídeos musicales históricos y películas donde lejos de aparecer como un músico exitoso dedicado a la actuación por cuestiones de marketing, demuestra que pertenece a una especie en extinción de músicos integrales.

Inquieto, siempre buscando sus propios límites, siempre cambiando, siempre sorprendiendo. Los escenarios lo vieron con una simple guitarra acústica, con una super orquesta, con una banda conservadora, vestido de caballero inglés, de dama provocativa y hasta de una especie de bizarro marciano de cabaret. Aquel chico nacido en Brixton dio el mejor ejemplo de una vida en constante transformación cuando allá por el ´72 se convirtió en Ziggy.

 

Así pues, el conocido como "Duque de Blanco" llegó a todos los límites estéticos, bordeó todas las fronteras musicales, y esa curiosidad inquieta y esa búsqueda de códigos novedosos es lo que lo mantienen todavía hoy tan vigente.

 

Se podría incluso decir, que David Bowie parece tener las llaves de la máquina del tiempo.