Marilyn Monroe nació en 1929 en una humilde familia. Su infancia fue muy dura pero con tan solo 16 años fue descubierta por una agencia Century Fox quien le implantó su actual nombre artístico.

Después de hacer pequeñas apariciones en películas cono Love Happy (1949) y All About Eve (1950), Marilyn da el salto definitivo a la fama en 1953; este año se estrenan Niagara, Gentlemen prefer blondes y How to marry a millionaire. También ven la luz este mismo año unas fotos para almanaques tomadas en 1948 en la que la actriz sale desnuda. Al acabar el año, la Asociación Americana de Distribuidores de Cine la elige estrella del año.

Marilyn cambió el prototipo de rubia tonta aportando unas gotas de dulzura, serenidad y naturalidad a su imagen, así como una abierta sexualidad.

Su atractivo nunca parece como una trampa o como un recurso para planes maquiavélicos sino que es algo natural y sin peligro, además supo demostrar la inteligencia que se escondía en una mujer rubia y tan bella como ella, sobreponiendo la inteligencia de cualquier mujer ante todos los mitos.

Pero toda fama es difícil de llevar y en 1962 fue encontrada muerta por sobredosis; de esta muerta son culpables tanto ella, como América como Hollywood, ya que estuvo expuesta a una presión y explotación que va mucho más allá de lo que nos podamos imaginar.

 

Aun así, el público recuerda a Marilyn tal y como era en 1953, por ello es un fuerte icono en la moda y una figura con gran influencia en la actualidad, debido al estilo único que tenía de llevar cualquier prenda, su inteligencia y su atrevida personalidad contando con el pensamiento y la ideología de su época.

 

Y es que como bien dijo ella, sabía perfectamente que pertenecía al público y al mundo, pero no porque fuese hermosa o tuviese talento, sino porque nunca había pertenecido a nadie.