María Antonieta (1755- 1793) decimoquínta hija de los emperadores de Austria, Maria Teresa y Francisco I. En 1770 contrajo matrimonio con el delfín de Francia, Luis, que subió al trono en 1774 con el nombre de Luís XVI. En 1781 tuvo a su primer hijo varón, y a partir de entonces residió en el palacio independiente de Trianon.

 

Ignoró la crisis financiera por que atravesaba el país y desautorizó las reformas liberales. No tuvo contemplaciones con las masas hambrientas que se concentraban ante el palacio de Versalles y envió contra ellas a sus tropas. El pueblo siempre pensó que su reina servía a los intereses austriacos. Puso al rey contra la Revolución, procurando que el rey favoreciese a los extremistas para enconar aún más la lucha.

 

 

En 1792 fue detenida y encarcelada junto con Luis XVI en la prisión del Temple. La Convección ordenó la ejecución del soberano el 21 de enero de 1793, mientras ella era trasladada a la Conserjería y separada de sus cuatro hijos. Condenada a la pena capital, murió en la guillotina el 16 de octubre de 1793.

 

¿primera Fashion Victim?

María Antonieta vivió una historia de cuento y se rebelo contra el protocolo real reivindicando su espacio de libertad. El de María Antonieta en Versalles era El Trianon, el pabellón que le regaló el rey, donde daba rienda suelta a su pasión por la interpretación.

 

No obstante, la nueva soberana de Francia nunca tuvo a su marido en gran estima, y mucho menos estuvo enamorada de él. Mujer frívola y voluble, de gustos caros y rodeada de una camarilla intrigante, pronto se ganó fama de reaccionaria y despilfarradora.

 

Su inconformismo, su pasión por el lujo, la moda y el culto a la imagen la convierten en precursora de las fashion victims.

El lado rebelde de la última reina de Francia, tan bien retratado por Sofía Cóppola en el filme María Antonieta, ha convertido a la soberana guillotinada en un verdadero icono.