Lady Georgina Spencer nació en 1757 y se crió en la casa de sus padres, el castillo de Althorp.

A los 17 años, sus padres la entregaron en matrimonio al 5ºduque Devonshire, muy rico y poderoso, 9 años mayor que ella. En ese mismo momento, el matrimonio fue el "boom" de aquella sociedad y Georgina fue inmediatamente imitada en joyas, vestidos y peinados, que fueron la nueva moda de la época. Su buena amiga, la reina Antonieta de Francia, compartía con ella el interés por la moda y se dice que ambas intercambiaban ideas sobre los zapatos y la ropa.

 

Aunque la duquesa tenía el mundo a sus pies, muy pronto comprendió que su marido la ignoraba y que le era infiel desde hace años. En ese momento en que comprendió su posición, decidió hacer lo que quisiera y se convirtió en la líder de su grupo de amigos, así como en un icono de la moda de la época. Cuando fue retratada con un enorme sombrero negro, los sombrereros no dieron a basto con la cantidad de encargos que recibían de "el sombrero del retrato".

 

Georgina, muy guapa desde pequeña, tuvo una vida de telenovela, que todos conocían. Levantó pasiones y odios a partes iguales, debido a su inusual forma de comportarse y a su vida llena de intrigas políticas y románticas.

De hecho, en los cuadros que le pintaron los famosos retratistas del s.XVIII, aparecen los rasgos de una mujer voluntariosa y fuerte, sin la cara blanda y aburrida de las mujeres de aquella época, carácter que ella misma detestaba.

 

Y es que, esta bella y joven muchacha fue conocida como la "sensualísima duquesa" porque a pesar de todas sus virtudes, su apellido, su juventud y su fortuna, fue completamente ignorada por su poderoso marido; algo que hizo que nuestro icono se rebelara y se comportara de forma inapropiada en muchas ocasiones.

 

Pero para finalizar, cabe decir que en los últimos años de su vida, una más madura Georgina Spencer se convirtió en una mujer muy adorada por el pueblo inglés, quien la veía como "una mujer rebelde, luchadora por la justicia" y una "gran matriarca". 

En conclusión, se puede observar que esta duquesa vivió su vida y luchó por su felicidad, demostrando la belleza femenina y su gusto por la moda durante toda su trayectoria, un ámbito en el que ha dejado huella.