Audrey Hepburn nació un 4 de mayo de 1929 en Bruselas. Pertenecía a una familia de la aristocracia holandesa y vivió en Holanda hasta que a sus 10 años de edad, sus padres se separaron y fueron a vivir a Londres.

La guerra acabó con su infancia, uno de sus hermanos fue llevado a un campo de concentración y el otro se perdió; además, un primo y un tío fueron fusilados.

 

Años más tarde, comenzó a hacer algunos papeles en películas y participar en los coros de algunos teatros.

En 1952 protagonizó Vacaciones en Roma y a partir de ahí su vida cambió: había aparecido una nueva estrella en el cine. Su primer éxito fue La princesa que quería vivir.

 

 

A partir de ahí comenzó a grabar sin parar y apareció en películas como Desayuno con diamantes, Sabrina, Charada, Sola en la oscuridad, etc.

La que más éxito tuvo y por la que todo el mundo la recuerda es Desayuno con diamantes, en la que la famosa actriz aparece en todo su esplendor haciendo gala de todo su glamour, y como antecedente del gran icono de moda que iba a ser para las generaciones siguientes.

Pero esta mujer, no sólo supone un auténtico icono de la moda por su gusto por esta, algo que es indudable y que ella mejor que ninguna era capaz de llevar las mejores prendas. Es un icono de la moda por su filosofía de vivir: ÁMATE A TI MISMA.

Esto en aquella época, representaba a un sector de mujeres jóvenes que luchaban por su libertad, sin dejar de ser elegantes en ningún momento; dos cosas que eran valoradas en las mujeres de aquel entonces.

Para ella la ropa y la moda era mucho más que un simple materialismo, era una forma de expresión.

Su influencia fue muy fuerte en los años 50 y 60 pero grandes toques que dio al estilismo están todavía muy presentes en la actualidad,  como las bailarinas, los pantalones capris, las blusas anudadas o los pañuelos.

 

Audrey Hepburn supuso sin ninguna duda, un antes y un después en la historia de la moda y se podría incluso decir que ha sido la figura más importante en la historia de la moda.